PERSONAJES DE PESADILLA

MONSTRUOS

 

“Elisa trataba de no respirar, conocía de antemano el poder de aquella bestia que le perseguía sin tregua.

Nunca, y eso después de ser advertida por su ama de llaves, la señorita Hermäller., de la posibilidad de que aquel ser viviese en la mansión.

Los ojos inyectados en sangre de aquel monstruoso ser cubierto de escamas, se clavaron fijos en ella.  Estaba segura que si eso ocurría, sería su último día en la tierra”.

Quizá la  protagonista de esta corta historia, podría haber existido, o  ser un personaje ficticio, aunque  a buen seguro, que a la mayoría de los lectores de este género literario, lo que más les podía interesar era la clase de monstruo que le perseguía. Estos seres han llenado miles de páginas en periódicos, libros y revistas.

Lo mismo ha sucedido en el cine o la televisión. Cada fotograma envuelve a espectador en un clímax de suspense que nos hace pertenecer a la historia que vemos.

Posiblemente  que muchas de las historias de monstruos que conocemos, no surjan de la imaginación de su creador, sino de sus propias vivencias… pero nunca se está en este asunto muy seguro.

De pequeños, el lobo de Caperucita, y el de lo siete cabritillos, eran seres horribles por sus maldades.

El hombre del saco o el Sacamantecas, llenaban nuestros sueños de pesadillas

Ni tampoco podemos olvidar los consejos…buenos eso sí, de nuestros progenitores.

- Nada de hablar con extraños. Ni subir a ningún coche si no los conocéis. Y por supuesto, no coger nada que os den si no estamos tu padre o yo

En la Edad Medía, quizá a los niños se les hablase de dragones, de gigantes o de ogros, como método persuasivo para que las criaturas se comportasen   mejor.

Serpientes marinas. Cíclopes de un solo ojo.  Hombres lobos. Vampiros. Pulpos gigantescos. Sirenas que atraían a los desdichados navegantes que escuchasen sus cánticos a estrellar sus barcos contra las rocas. Arpías. Personajes comola Medusa, mujer que en vez de cabellos tenía serpientes.

Las personas que investigan fenómenos como el de los hombres lobos, está cada vez más convencidos de que estos seres sufren una enfermedad llamada licantropía, llegando a ella a través de drogas alucinógenas o por alguna enfermedad patológica.   No obstante en una deliciosa noche de verano del 49, Roma iba a vivir un extraño suceso. Avisada la policía se personó en un jardín de la villa con el ánimo de investigar un descubrimiento, un joven desnudo que andando a cuatro patas, aullaba cubierto de barro y escarbando el suelo con uñas largas y afiladas.

En el hospital relató al médico que solía perder la conciencia cuando había luna llena, y que al despertar vagaba por las calles sin rumbo fijo movido por un impulso desconocido.

Si hablamos de vampiros, no podemos olvidar a un personaje; Vlad Tepes, o Vlad en Empalador, así llamado en la época en la vivió por su afición a ensartar a sus víctimas en estacas. Nació en el año 1430. Y por lo que cuentan las crónicas de aquella época, su padre fue un angelito si se le compara con el hijo.

Si Drácula fue el rey en cuanto a historias de sangre y crímenes, tenemos para este personaje una reina…Isabel Bathory, hermosa mujer que ocuparía el trono entre esta clase de monstruos sanguinarios. Rica entre las ricas por pertenecer a una de las más ilustres familias europeas, Isabel tenía un oscuro secreto, no solo bebía sangre sino que además se bañaba en ella.

Quizá la familia de la joven Isabel tuviera la culpa, pues una galería de tortuosos parientes compuestos por, un  primo ministro de Hungría. Otro pariente fue cardenal .Su adorado tío Esteban llegó a ser príncipe de Transilvania y rey de Polonia. Un tío satanista practicaba también  la brujería. El hermano de Isabel era conocido por ser un sátiro. Y su tía predilecta, no menos famosa que ella, era lesbiana.

Parece ser que Isabel fue iniciada en la magia negra y en la brujería por su madrina Ilona Joo, y por un criado, Thorko.

Cuando falleció su marido – al que se le conocía con el nombre del Héroe Negro, sin conocer las causas de su fallecimiento, Isabel expulsó a su suegra de la corte, y a sus cuatro hijos los mandó con unos parientes.

Cierto día en la que una de sus camareras le estaba peinando, sin querer le tiró del cabello. La reacción de Isabel no se hizo esperar, volviéndose le dio tal bofetón que le reventó la mejilla. Al abandonar la sirvienta la recámara, Isabel se limpio la sangre que había quedo en su mano. Fue entonces, cuando a ella le pareció que la parte de la mano en donde había quedado la sangre de la doncella, estaba más suave.  Sin pérdida de tiempo dio orden a su criado Thorko y a un mayordomo de toda su confianza, que cortaran las venas de la muchacha para posteriormente verterla en una tina donde Isabel pudiera bañarse.

A partir de aquel suceso las orgías de sangre duraron diez años. No le importaba de donde le surtieran de muchachas, tenían que ser jóvenes.

Sin sopesar las consecuencias, Isabel se fue haciendo cada vez más descuidada, y en vez de enterrar los cadáveres, los mandaba tirar en los bosques para que sirvieran de alimento a las alimañas. No obstante, también los lobos se descuidaron y no bajaron aquella noche al bosque, por lo que unos cazadores descubrieron los cadáveres de las jóvenes.

La historia toca a su fin… Un primo de Isabel – Gyorgy Thurzo recibió una orden- Acudir por sorpresa al palacio de su pariente, un día antes de que finalizara en año 1610-.

El espectáculo que sus ojos, y el de los hombres que el acompañaban, vieron, les dificultaba aceptar la situación. En los bajos del castillo y por los alrededores, los soldados encontraron los cadáveres de 50 jóvenes.

Isabel al gozar del privilegio de ser noble, fue recluida en el castillo. Mientras que el resto de sus criados, cómplices, secuaces y torturadores fueron declarados culpables, decapitados e incinerados, únicamente dos de aquellos monstruos, fueron quemador vivos.

Isabel fue emparedada en sus dormitorios, dejándola una pequeña ranura para permitir el paso del aire, y de los alimentos que le servían. Durante cuatros años sobrevivió a aquel castigo.

    Para finalizar este artículo sobre monstruos, lo haremos hablando de un hombre, que en su niñez había pertenecido al coro de la catedral de Wakefiel, su nombre, John George Haigt , y que años más tarde en 1949, fue ahorcado por haber matado e introducido los cadáveres de nueve personas, en ácido sulfúrico.  El principal motivo de estos asesinatos fue beber la sangre de sus víctimas, por lo que en Inglaterra se le conoció como “El vampiro de Londres”.

Donald Macswann, un joven muchacho ,  fue su primera víctima. Antes de matarlo,  beberse su sangre y disolver el cuerpo en ácido, le robó cuanto llevaba encima, creyendo que no hacía nada malo con actuar de esa manera con el prójimo .

Información recogida en  Muy interesante

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